De nuevo llega el momento de regresar a las añoradas tierras menorquinas, fuente de inspiración inagotable, con ilusión y ganas de dejarme llevar por las emociones del momento, donde espero disfrutar de la pintura al natural tanto como pueda
Óleo sobre tela
54 x 81 cm
Tras una dura semana tuve la necesidad de evadirme de la ciudad y estar de nuevo en contacto con barcos pesqueros, por lo que se me ocurrió regresar a Sant Feliu de Guixols donde pude disfrutar de la pintura bajo un tímido sol.
Óleo sobre tela
60 x 92 cm
Ese dia me inspiró Calella de Palafrugell, un maravilloso pueblo de la Costa Brava con una infinidad de rincones pictóricos.
Óleo sobre tela
60 x 50 cm
A finales del mes de abril sentí la necesidad de pintar amapolas, por lo que madrugué un sábado y puse rumbo a l’Empordà… fue en un campo de Ventalló que me inspiró.
Tras el largo y duro invierno por fin llega la época en la que puedo disfrutar de la pintura al natural, al aire libre y en contacto con la naturaleza donde mejor me dejo llevar por las sensaciones y emociones del momento. En este período pinto rincones del Maresme, Costa Brava y de l’Empordà.
Óleo sobre tela
40 x 80 cm
Tras una intensa y fria escapada hivernal de fin de semana a Franckfurt, llegé al aeropuerto de Girona a primera hora de la mañana de un lunes radiante, por lo que, al disponer siempre de mis bártulos en el maletero del coche, no pude resistir la tentación de perderme entre campos de l’Empurdà y plasmarlos en el lienzo antes de regresar a Barcelona.
Óleo sobre tela
50 x 65 cm
Obra realizada en el taller con apuntes tomados junto a un lago helado de Franckfurt







